Fiesta de Santiago Apóstol

Santiago el Mayor 01 01

El protomártir de los apóstoles, Santiago el Mayor, luz y patrón de las Españas, fue natural de Galilea, hijo de Zebedeo y de María Salomé, hermano mayor de San Juan Evangelista y primo de Jesucristo según la carne. Fueron ambos hermanos pescadores, y andando el Señor a la ribera del mar de Galilea, violes en un navío con su padre Zebedeo, remendando las redes, y los llamó, y ellos dejando al punto las redes y a su padre, le siguieron. Mudóles después el Señor su nombre y por su ardoroso celo los llamó Boanerges que quiere decir hijos del trueno.

Refiere el Evangelista san Lucas que viendo los dos hermanos Santiago y Juan que los samaritanos no querían hospedar al Señor, le dijeron: “¿Quieres que hagamos bajar fuego del Cielo que abrase a esta gente?”, mas Jesús les respondió: “No sabéis de qué espíritu sois”;dándoles a entender que Él no había venido a dar la muerte a los pecadores, sino a morir por ellos para darles la Vida Eterna.
En otra ocasión la madre de estos dos hermanos se atrevió a pedirle que en su reino hiciese que el uno de ellos se sentase a su diestra y el otro a la siniestra; mas el Señor les dijo: “No sabéis lo que pedís”; porque pedían dignidad temporal. Preguntóles si podrían beber el cáliz que Él mismo había de beber; y como respondiesen animosos que sí, el Señor les profetizó que en efecto lo beberían, y padecerían el martirio por su amor.

Después de la Ascensión de Jesucristo predicó Santiago en Jerusalén y en Samaría; y habiendo los judíos apedreado y muerto a San Esteban, y levantándose aquella gran tempestad en Jerusalén contra la Iglesia, el Santo Apóstol vino a España y convirtió algunos a la fe.
Llegado Santiago a Zaragoza, salió una noche con sus discípulos a orillas del Ebro a orar, y la Reina de los Ángeles, que aún vivía, se le apareció sobre una columna o pilar de jaspe, y le dijo: “En este mismo lugar labrarás una iglesia en mi nombre, porque desde ahora tomo esta nación debajo de mi amparo.”
Volvió después el santo Apóstol a Jerusalén donde los judíos le echaron una soga a la garganta y acudiendo los soldados le prendieron y llevaron delante del rey Herodes, el cual por dar contento al pueblo le mandó degollar.

Oración
Santifica Señor y guarda a tu pueblo para que, amparado bajo la protección del bienaventurado Apóstol Santiago, te agrade con sus virtuosas costumbres y te sirva en paz. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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