En el día del niño


Deseo hacer reflexionar a los niños sobre el gran tesoro de nuestra fe católica, Jesús Eucaristía. Jesús, el mismo Jesús de Nazaret, el hijo de María, que resucitaba a los muertos, sanaba a los enfermos y bendecía a los niños hace 2.000 años, es el mismo Jesús, vivo y resucitado, que está entre nosotros como un amigo cercano en el sacramento de la Eucaristía. Por eso, es importantísimo que les hablemos a los niños de la Eucaristía para llevarlos a amar a Jesús y para que sientan su amor en sus corazones.

Los niños son puros y sinceros, si les hablamos del amigo Jesús que los ama y los espera, pronto descubrirán en Él un Amigo a quien pueden acudir en todas sus dificultades. Y los niños podrán ser apóstoles de la Eucaristía, compartiendo su fe sincera y su amor a Jesús con sus propios padres y con sus compañeros y amigos.

Deseo a todos los niños una verdadera y sincera amistad con Jesús Eucaristía, el Amigo que siempre los espera y los ama. Que Jesús sea su mejor Amigo y que, desde muy pequeños, aprendan a amarlo con todo su corazón.

El Papa San Pío X por el decreto Sacra Tridentina Synodus de 1905 y con el decreto Quam singulari de 1910 dio un enorme impulso a la piedad eucarística, permitiendo la comunión diaria y la posibilidad de dar la comunión a los niños a partir de los siete años e incluso antes.

Juan Pablo II en su libro ¡Levantaos! ¡Vamos! dice: Un testimonio conmovedor de amor pastoral por los niños, lo dio mi predecesor san Pío X con su decisión sobre la primera comunión. No solamente redujo la edad necesaria para acercarse a la Mesa del Señor, de lo que yo mismo me aproveché en mayo de 1929, sino que dio la posibilidad de recibir la comunión, incluso antes de haber cumplido los siete años, si el niño muestra tener suficiente discernimiento. La sagrada comunión anticipada fue una decisión pastoral que merece ser recordada y alabada. Ha producido muchos frutos de santidad y de apostolado entre los niños, favoreciendo que surgieran vocaciones sacerdotales. Y en la carta dirigida a los niños en el año de la familia 1994 dice: ¡Cuántos niños en la historia de la Iglesia han encontrado en la Eucaristía una fuente de fuerza espiritual, a veces, incluso heroica! ¿Cómo no recordar, por ejemplo, los niños y niñas santos que vivieron en los primeros siglos y que aún hoy son conocidos y venerados en toda la Iglesia? Santa Inés, que vivió en Roma; santa Águeda, martirizada en Sicilia; san Tarsicio, un muchacho llamado con razón el mártir de la Eucaristía, porque prefirió morir antes que entregar a Jesús sacramentado, a quien llevaba consigo. Y así, a lo largo de los siglos hasta nuestros días, no han faltado niños y muchachos santos y beatos de la Iglesia. Al igual que Jesús, también María, la Madre de Jesús, ha dirigido siempre en el curso de la historia su atención maternal a los pequeños. Pensad en santa Bernardita de Lourdes, en los niños de La Salette y, ya en este siglo, en Lucía, Francisco y Jacinta de Fátima... ¡Alabad el nombre del Señor!

Como conclusión de estas reflexiones sobre los niños y la Eucaristía, podemos decir que no hay que subestimar a los niños, aunque sean pequeños, para que puedan entender y, sobre todo, vivir intensamente el amor a Jesús Eucaristía. Ellos captan muy bien quién los ama y perciben con toda claridad que Jesús está presente en la Eucaristía por encima de racionamientos humanos o teorías teológicas.

Y, cuando un niño se convence que Jesús lo espera todos los días en el sagrario, se sentirá feliz de ser su amigo y esa amistad con Jesús lo llevará a un comportamiento cada vez más correcto y cristiano, para bendición de sus padres y de todos los que lo rodean. Porque la fuerza de transformación de Jesús Eucaristía es mucho mayor que la de cualquier sistema educativo y moral. Estoy convencido de que la oración diaria ante Jesús es más eficaz que muchas oraciones o devociones, repetidas sin devoción o por obligación.

Animemos a nuestros niños a visitar a Jesús, para que sean sus amigos y veremos realmente milagros en sus vidas. Así, cuando sean mayores, Jesús Eucaristía seguirá siendo el punto de referencia para pedirle ayuda en las grandes pruebas y dificultades de la vida.

A todos los niños, y también a sus padres y familiares, les deseo un amor grande y profundo a Jesús Eucaristía. Y no olvidemos que, junto a Jesús Eucaristía, siempre hay millones de ángeles adorándolo y también está María, nuestra Madre, acompañando a su Hijo Jesús.

Fuente: P. Ángel Peña, Los niños y la Eucaristía

close
¿Olvidó su contraseña?
close
 ......

Suscríbase al Blog de ARCADEI

 ......
Stacks Image 25